Xbox ha vuelto a recortar. El 22 de septiembre, Matt Booty, responsable de contenidos de la división, comunicó a la plantilla la eliminación de 268 puestos en Halo Studios, en otros estudios propios y en la capa de gestión de Xbox Game Studios. Con estos, la compañía calcula que ha completado tres cuartas partes de la reestructuración que anunció a principios de año.

Pero el titular no son los despidos, sino lo que viene con ellos: Activision pasa a desarrollar el próximo Halo, Rare y World’s Edge cambian de manos dentro de la casa, Playground y Turn 10 se fusionan, y Ninja Theory encara un cierre después de que se cayeran dos acuerdos para venderla.

Es el segundo golpe del año, después de los 3.200 puestos recortados en julio, y no será el último: Microsoft ya avisó de que el ajuste se extiende hasta el cierre de su año fiscal 2027.

Activision se queda con Halo

El cambio más gordo afecta a la saga insignia de la marca. Según el comunicado interno, Activision desarrollará el próximo Halo con «un equipo nuevo, creado para ese propósito y separado del desarrollo y los planes de Call of Duty». Halo Studios, el estudio antes conocido como 343 Industries, se queda con un equipo pequeño para sostener a la comunidad y los juegos ya publicados, como Halo Infinite y Halo: Campaign Evolved.

Rob Kostich, presidente de Activision, lo planteó como una declaración de intenciones: «Para Halo nuestro objetivo es claro: hacer el mejor Halo de la historia, digno de su universo y su legado, sin perder de vista lo que hizo que la gente se enamorara de él». Y añadió que el equipo ya se está montando.

No es poca cosa: llega menos de dos años después de que Microsoft trasladara el desarrollo de la saga a Unreal Engine 5 y tras varios relevos en la cúpula del estudio.

El organigrama queda irreconocible

La reorganización busca, en palabras de la compañía, «operar con menos unidades de negocio» y juntar equipos que ya trabajaban cerca. Así queda el reparto:

  • Activision suma World’s Edge (Age of Empires) y Rare (Sea of Thieves), además del nuevo Halo.
  • Bethesda incorpora a Obsidian, que sigue con sus proyectos actuales, Grounded entre ellos, y con el nuevo Fallout que prepara junto a Bethesda Game Studios.
  • King absorbe Microsoft Casual Games, la unidad del Solitario, el Buscaminas y el Mahjong.
  • Playground Games y Turn 10 se fusionan en un solo estudio al frente de Forza y Fable, después de más de una década colaborando.

Quién sale y quién se queda fuera

La otra pata del plan son las ventas de estudios. En agosto, Compulsion Games y Double Fine volvieron a manos de sus equipos directivos con su propiedad intelectual, su catálogo y financiación para arrancar. Undead Labs ha completado ahora la misma transición: es independiente, tiene nuevo editor y State of Decay 3 saldrá el primer día en Game Pass, con la vista puesta en 2027. El propio estudio reconoció que la independencia llega acompañada de despidos en su plantilla.

La excepción es Ninja Theory. Los dos acuerdos que había sobre la mesa se cayeron, así que Microsoft ha abierto el proceso de consulta con los empleados para un cierre propuesto, aunque dice seguir explorando alternativas. Con Arkane, la consulta continúa y se espera que se alargue hasta final de año.

Qué significa esto si juegas en Xbox

A corto plazo, poco cambia en el mando: los juegos anunciados siguen su curso y la compañía ha convocado una reunión general el 6 de octubre para hablar de lo que viene. A medio plazo, el mapa es otro. Las franquicias históricas de Xbox quedan repartidas entre los grandes sellos que llegaron con la compra de Activision Blizzard, y los estudios que no encajan en ese esquema salen o desaparecen.

La lectura de fondo es incómoda para cualquiera que lleve años con la marca: el Xbox que compró estudios a golpe de talonario está quedando reducido a unas pocas unidades muy grandes, con Call of Duty, Halo, Forza, Fallout y el catálogo casual como ejes. Que el resultado sea «una de las mejores alineaciones de juegos de nuestra historia», como promete la compañía, tendrá que demostrarse con los lanzamientos.