Bungie ha rectificado. En una carta abierta publicada el 21 de septiembre, el estudio reconoce la reacción de su comunidad y anuncia que no da por cerrado Destiny 2: el contenido que fue retirado del juego y guardado en la llamada bóveda volverá, y Marathon cambia de rumbo para convertirse en algo distinto de lo que se presentó.
El contexto lo explica todo. En junio, la actualización Monuments of Triumph se anunció como la última gran entrega de contenido del shooter y el juego entró de hecho en modo mantenimiento. La respuesta fue lo bastante ruidosa como para que el estudio se replantee el plan.
«Cuando anunciamos que Monuments of Triumph sería la última actualización de contenido de Destiny 2, respondisteis con fuerza. Vuestras voces importaron», escribe el equipo, antes de la frase que resume el giro: «No hemos terminado con Destiny».
Vuelve el contenido que estaba en la bóveda
La promesa concreta es la recuperación de campañas, incursiones y destinos retirados, y además tal y como eran, no como versiones recortadas. Bungie avisa de que no es cuestión de restaurar archivos antiguos y ya está: es un trabajo largo, y los detalles llegarán en los próximos meses.
Para quien lleva años en el juego, es el reconocimiento de un error que la comunidad lleva señalando desde 2020: el contenido desvaultado se llevó por delante parte de la historia y de las actividades por las que mucha gente entró.
Marathon se replantea entero
El otro anuncio afecta al proyecto más delicado del estudio. Marathon no se cancela, pero va a evolucionar «más allá de las restricciones» que el propio equipo se impuso. La dirección que apunta el estudio es la de una experiencia de supervivencia más profunda, con más formas de jugar y de relacionarse con su mundo, ya sea contra la máquina, contra otras personas o mezclando ambas cosas.
Dicho de otro modo: el corsé del extracción-shooter puro se afloja. Tampoco aquí hay fechas ni formato definitivo, y esa es la parte que conviene tener presente antes de emocionarse.
El problema de fondo es la confianza
La carta insiste en ese punto más que en los planes: «La confianza va más allá de la jugabilidad. Incluye cómo valoramos vuestro tiempo, cómo comunicamos y cómo actuamos ante vuestras opiniones. Escuchar sin actuar no significa nada», cierra el texto, con la promesa explícita de recuperar la confianza de su comunidad.
Es un cambio de tono importante viniendo de un estudio que ha encadenado años de recortes, retrasos y decisiones impopulares. También es, por ahora, una declaración de intenciones sin calendario: lo que decidirá si esto sirve de algo son las fechas y el contenido que aparezcan en los próximos meses.