Un teclado gaming decente ya no cuesta lo mismo que hace un par de años, pero tampoco hace falta gastar 200 € para notar la diferencia frente a un teclado de oficina. En esta comparativa mezclamos deliberadamente marcas grandes (Razer, Corsair, SteelSeries, ASUS) con una marca de nicho muy valorada por la comunidad de teclados mecánicos (EPOMAKER) y una opción española de entrada (KROM), para cubrir presupuestos muy distintos.

Mecánico, membrana y magnético: no es lo mismo

No todos estos teclados usan switches mecánicos tradicionales — lo señalamos claramente en los contras de cada uno. El Corsair K55 y el SteelSeries Apex 3 usan membrana (más baratos, algo menos de tacto), mientras que el Corsair K70 PRO TKL y el SteelSeries Apex Pro TKL Gen 3 usan switches magnéticos (Hall Effect) que permiten ajustar el punto de activación — una tecnología pensada para jugadores muy competitivos, no imprescindible para el resto.