Llevamos meses tratando la escasez de memoria como un contratiempo pasajero, algo que se arreglará "el próximo trimestre". A estas alturas de 2026, con Nvidia aplicando ya su tercera subida de precios del año y Samsung avisando de que sus precios de DRAM van a seguir subiendo, creo que hay que dejar de verlo como una anomalía y empezar a tratarlo como el nuevo punto de partida.

Por qué esta vez es distinto

Las subidas de precio de componentes no son nuevas — ya vivimos algo parecido con la minería de criptomonedas hace unos años. La diferencia es que aquello fue una burbuja de demanda que acabó pinchando. Esta vez, la demanda que compite por la memoria viene de los centros de datos de IA, y no tiene pinta de frenar a corto plazo: varios fabricantes ya hablan de que el alivio real no llegará antes de finales de 2027.

Lo que esto cambia para quien compra

Si construir o actualizar un PC gaming se ha vuelto sistemáticamente más caro cada pocos meses, la estrategia de "espero a que baje" deja de tener sentido. Tiene más lógica comprar cuando el componente que necesitas esté a un precio razonable, en vez de esperar una rebaja que, de momento, no se ve venir.

No es una noticia agradable para quien lleva su PC al límite de la generación anterior, pero cuanto antes lo asumamos, mejor planificaremos la próxima compra.