El TP-Link Archer BE230 es un router WiFi 7 de doble banda pensado para quien tiene una línea rápida y dispositivos lo bastante recientes como para notar el protocolo nuevo, no solo la banda extra.

MLO en vez de una tercera banda

Con cualquier estándar anterior, un dispositivo elige una banda y espera en la cola cuando se satura. El Multi-Link Operation de WiFi 7 permite que un cliente compatible mantenga enlaces en 2,4 y 5 GHz a la vez y reparta el tráfico entre ambos. El BE230 es BE3600, sin radio de 6 GHz: se apuesta todo al protocolo nuevo, no al espectro adicional. Se nota menos como velocidad máxima y más como la desaparición de esos picos de latencia cuando alguien empieza una descarga grande en otra habitación.

Una parte cableada que no se queda corta

Dos puertos de 2,5 Gbps y tres puertos gigabit evitan que la red cableada sea el cuello de botella, y el procesador de cuatro núcleos a 2,0 GHz aguanta bien una VPN o una carga alta de NAT sin frenar el resto del tráfico. El puerto USB 3.0 permite colgar un disco para compartir archivos en red, algo poco habitual en este segmento.

Es la opción sensata para una línea por encima del gigabit sin necesidad de pelear con la congestión de radiofrecuencia que sí resuelve el 6E. Al ser compatible con EasyMesh, también admite sumar unidades más adelante si la cobertura de una sola caja se queda corta, sin tener que cambiar de router ni de ecosistema.