El Samsung Galaxy S25 es la puerta de entrada más sensata a la gama alta de Samsung: mantiene un tamaño de 6,2 pulgadas que se maneja con una mano, algo cada vez más raro entre los smartphones Android de gama alta actuales.
Diseño y pantalla
El cuerpo combina cristal Gorilla Glass Victus 2 en frontal y trasera con un marco de aluminio Armor, resultando en 162 gramos para unas dimensiones de 146,9 × 70,5 × 7,2 mm — de los más compactos de toda la gama alta 2026. La pantalla Dynamic LTPO AMOLED 2X de 6,2 pulgadas ofrece resolución Full HD+ (1080 × 2340 px) con 120 Hz adaptativos y un brillo máximo de 2.600 nits, perfectamente legible al aire libre. La certificación IP68 confirma la resistencia al agua y al polvo esperable en este segmento.
Rendimiento
Monta el Snapdragon 8 Elite optimizado para Galaxy junto a 12 GB de RAM, ofreciendo un rendimiento muy solvente tanto en el día a día como en juegos exigentes. El almacenamiento va de 128 a 512 GB según la configuración, con UFS 4.0 en las variantes más grandes.
Cámaras
La cámara principal de 50 MP con estabilización óptica se apoya en un ultra gran angular de 12 MP (120°) y un teleobjetivo de 10 MP con 3 aumentos ópticos, un trío que cubre con solvencia el día a día sin destacar especialmente en zoom largo frente a la Ultra. Graba vídeo hasta en 8K a 30 fps, y la cámara frontal de 12 MP resuelve bien selfies y videollamadas.
Batería, carga y software
La batería de 4.000 mAh aguanta una jornada completa de uso normal, con carga rápida de 25 W y carga inalámbrica de 15 W (Qi2 Ready). Incluye 5G, Wi-Fi 7 tri-banda y Bluetooth 5.4. Llega con Android 15 y One UI 7, con Galaxy AI integrada y siete años garantizados de actualizaciones mayores y de seguridad, algo que pocos fabricantes Android igualan.
Veredicto
Es la opción lógica para quien busca un smartphone compacto de gama alta con muy buena relación calidad precio dentro del ecosistema Samsung, sin necesidad de pagar el extra de la Ultra.