El Logitech G Pro X Superlight 2 es la apuesta de Logitech por el ratón inalámbrico definitivo para esports, y tras varias semanas de uso diario entendemos por qué tantos jugadores profesionales lo tienen en su setup.

Lo primero que se nota: el peso

Con apenas 60 gramos, es de los ratones más ligeros del mercado sin sacrificar rigidez en la carcasa. La diferencia se nota especialmente en juegos que exigen movimientos rápidos y constantes de muñeca, como los shooters competitivos.

Sensor y conexión a la altura

El sensor HERO 2 no da ningún motivo de queja: seguimiento preciso hasta 32.000 DPI y sin aceleración perceptible. La conexión inalámbrica LIGHTSPEED mantiene una latencia prácticamente idéntica a la de un ratón con cable, algo que ya no sorprende en la gama alta de Logitech pero que sigue siendo de agradecer.

Autonomía y algún pero

La batería aguanta hasta 95 horas con un uso normal, lo que en la práctica significa cargarlo una vez cada varias semanas. Como pegas: no lleva iluminación RGB (una decisión consciente para ahorrar peso y batería) y su forma, pensada para ser ambidiestra, no encajará igual de bien con todos los estilos de agarre.

Para quien busque el ratón más competitivo posible sin mirar el precio, es una de las opciones más sólidas del mercado.